En instituciones sociales se procesan datos personales especialmente sensibles. Por tanto, la seguridad técnica es indispensable, pero por sí sola no es suficiente. Igualmente importantes son las reglas comprensibles: ¿Qué información se recopila? ¿Quién los necesita para su propia tarea? ¿Cómo se tienen en cuenta de forma fiable los cambios y las salidas?
Lua apoya esta gobernanza con un concepto diferenciado de funciones y autorizaciones. El acceso puede basarse en funciones, equipos, ofertas o responsabilidades. Los empleados pueden ver la información que necesitan para su trabajo sin obtener información innecesaria sobre otras áreas.